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Museo Karura Art Centre (MKAC)

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III CUMBRE DE ARTE LATINOAMERICANA

MUSEO KARURA ART CENTRE

(MKAC)

“LABERINTOS DEL ARTE”

Cartel de la III Cumbre de Arte Latinoamericana del Museo Karura Art Centre.

Cartel de la III Cumbre de Arte Latinoamericana del Museo Karura Art Centre.

INAUGURACION

TEXTO DE LA DIRECTORA DEL MUSEO

Bienvenidos a todos a este nuevo evento en el MUSEO KARURA ART CENTRE y, una vez más muchas gracias por acompañarme en una inauguración de estas características, demostrándome una vez más vuestro incondicional apoyo.

Hoy nos hemos reunido para celebrar la llegada a las instalaciones del museo, de 46 artistas de 23 países reunidos para participar en la III Cumbre de Arte Latinoamericana y en la inauguración de la exposición “Laberintos del Arte”; una exhibición encabezada por la artista española Beatriz Ansede Bonome, como autora del cartel, pero en la que cada uno de los artistas que la componen tiene el rol de protagonista.

Imagen de la llegada al museo de los asistentes a la inauguración.

Imagen de la llegada al museo de los asistentes a la inauguración.

Organizar un evento de estas características, he de reconocerlo, es complicado pero cuando se ve el resultado, de todo el trabajo realizado entre bambalinas, no puede ser más satisfactorio y alentador; aunque, también, soy consciente de que me esperan semanas de trabajo promocionando la exposición y las trayectorias de todos los artistas que participan en ella que, confiando en mi y aceptando mi invitación, se han querido sumar a esta fiesta del arte.

Con su participación dejan constancia de que, además de ser personas con grandes dosis de creatividad, son seres humanos sensibles y de que, en un mundo lleno de prejuicios, barreras y muros ellos son capaces de destruirlos a través del arte.

Fotografía del público, en la Sala principal, dirigiéndose al Paraninfo.

Fotografía del público, en la Sala Principal, dirigiéndose al Paraninfo.

Apuntalan, pues, uno de los objetivos de esta cumbre artística que no es otro que el de demostrar y dejar constancia que, salvo para los miopes, el arte es un elemento aglutinante y de cohesión; un nexo de unión que derriba paredones y fronteras ideológicas, religiosas, políticas, físicas, sociales y personales que otros muchos se empeñan en levantar.

Esta es, sin duda alguna, una de las singularidades más importantes y gratificantes de la actividad creadora y creativa y, por ende, de la gestión museística.

Instantánea de la inauguración de la exposición "Laberintos del Arte".

Instantánea de la inauguración de la exposición “Laberintos del Arte”.

Por último y teniendo a mi lado a un orador y experto en arte de la talla de WM SCHUMANN, lo más sensato por mi parte es cederle ya la palabra él y que nos deleite con el contenido de su conferencia.

Gracias, de nuevo, a todos los presentes en este Paraninfo y, en especial, a mi familia y amigos más íntimos por su tolerancia y su renuncia; por ese tiempo que les correspondía y que les he robado para poder preparar y organizar la III Cumbre Latinoamericana del MKAC.

Imagen del aforo en el Paraninfo del museo.

Imagen del aforo en el Paraninfo del museo.

CONFERENCIA INAUGURAL DE LA III CUMBRE DE ARTE LATINOAMERICANA DEL MUSEO KARURA ART CENTRE, IMPARTIDA POR WM SCHUMANN.

“LABERINTOS DEL ARTE”

Museo Karura Art Centre, 12 de octubre de 2013

Hace pocas semanas participábamos de la celebración del quinto aniversario del Museo Karura Art Centre y hoy volvemos a encontrarnos en esta casa, que no para de crecer, para celebrar la apertura de la Tercera Cumbre de Arte Latinoamericana. Dos hitos importantes por los que el staff del MKAC, con Ina Karura a la cabeza, y los mandos merece nuestra felicitación, nuestro apoyo y nuestra admiración. Porque, al fin y al cabo, estas celebraciones no son más que la proyección de una actividad expositiva y de promoción del arte en Second Life que se lleva a cabo de forma persistente y sin tregua.

Fotografía del desarrollo de la presentación.

Fotografía del desarrollo de la presentación.

Buena prueba de ello es la cantidad de avisos que recibimos anunciando exposiciones y actividades. A la que te retrasas y se te pasa una, ¡zas!, ya llega el anuncio de la siguiente actividad.

“Laberintos del Arte” es el titulo genérico que se ha querido dar a esta tercera cumbre. Los de las dos anteriores eran algo mas explícitos: “Compartiendo Arte” y “Viajeros del Arte”. Recordemos los datos de esta edición de la cumbre, porque nos darán idea de su envergadura: 46 artistas reales de 21 países latinoamericanos, además de España y Portugal.

¿Por qué “Laberintos del Arte”? Nos dice la organización que de esta forma desean brindar al público la ocasión no sólo de visualizar obras de arte producidas en real, sino, asimismo, la de inducirle a comprender y sentir el mundo de todos aquellos que dedican sus vidas a la creatividad y a actividades que posibilitan su exhibición.

El nombre de esta cumbre, sigue diciendo la organización, “está en consonancia con los títulos de las dos anteriores, (que nos hablaban de compartir y de viajes), y hace referencia a los dédalos y, en muchas ocasiones, enredosas y complicadas relaciones entre artistas y gestores de museo y galerías; los encuentros y desencuentros que acontecen en el backstage antes de que los cuadros estén ante la mirada de los espectadores; unas situaciones que, en la mayor parte de las ocasiones, son solventadas en aras de un bien común: el arte”.

Imagen del aspecto que ofrecía la sala en la que se realiza la inauguración.

Imagen del aspecto que ofrecía la sala en la que se realiza la inauguración.

Podríamos hablar mucho sobre todo esto, sobre la complejidad del mundo del arte y sus procesos, al mismo tiempo que sobre otro de los significados de “Laberintos del Arte”: “los diferentes estados ánimos, las incertidumbres, los desasosiegos, los anhelos y los desazones que anidan en el alma de los pintores desde el instante en que sienten la pulsión de ponerse a trabajar, los que aparecen durante la gestación de una obra de arte y los que emergen desde que la obra está concebida hasta que es mostrada.”

El tema del laberinto es sin duda alguna un tema fascinante, por la cantidad de simbolismos que encierra. Dice Juan Eduardo Cirlot en su imprescindible diccionario de símbolos que el laberinto es una construcción o un jardín de complicada estructura y de la cual, desde el interior, es muy difícil encontrar la salida.

El mismo autor cita a continuación los jardines legendarios de la antigüedad, como el de Egipto, descrito por ese fascinante viajero que era Plinio el viejo, o los de Creta que ha transcendido al ámbito mitológico, como no tardaremos en comentar.

Antes de hacerlo me gustaría recordar dos de las interpretaciones simbólicas del laberinto -los laberintos- aducidas por el propio Cirlot. La de Diel, por ejemplo, quien ve en el laberinto el inconsciente, el error y el alejamiento de la fuente de la vida en la medida en que adentrarse en él significa perder la posibilidad de volver al punto de partida. Por su parte, la interpretación simbólica de Mircea Eliade señala que la misión esencial del laberinto era señalar un camino inciático de acceso al conocimiento y a la sacralidad, camino no exento de pruebas y dificultades, como la lucha contra dragones, minotauros y seres perversos y malignos.

Vamos con el anunciado comentario sobre el mítico laberinto de Creta y para ello empezaremos recordando su “historia”: el rey Minos quiso encerrar para siempre a una criatura terrible, el minotauro, cuerpo humano y cabeza de toro, y para ello encargó a un sabio constructor, Dédalo, que levantase una estructura de la que la bestia no pudiera salir nunca jamás si no era con ayuda. Pero, ¡oh desgracia¡ el animal se alimentaba de la carne y la sangre de bellas doncellas y apuestos jóvenes. Siete de ellos fueron ofrecidos por los atenienses al rey Minos como sacrificio. Entre las desdichadas víctimas se encontraba un tal Teseo, que, solo llegara Creta, cautivó con su belleza a la princesa Ariadna, hija del rey Minos.

Fotografía del evento.

Fotografía del evento.

Surgen así los amores de Teseo y Ariadna. Esta propone a Teseo acabar de una vez para siempre con el minotauro y así Ariadna entrega a Teseo un ovillo que este ató por un extremo a la entrada del laberinto, con la finalidad de encontrar la salida una vez sacrificada la bestia. Teseo lo consiguió, pudo salir del laberinto y encontrar sano y salvo a Ariadna.

Es interesante fijarse en los protagonistas de este mito puesto que representan figuras arquetípicas. Dédalo, el constructor, es el sabio creador de enigmas y dominador de secretos inalcanzables para la mayoría de los humanos cuya inteligencia es capaz de poner a buen recaudo (pero no aniquilar) al minotauro. Este, mitad humano mitad animal salvaje, ni más ni menos que un toro bravo, representa la antítesis de Dédalo. Es el predominio del instinto animal sobre la inteligencia, de las pasiones frente a la racionalidad. Uno de los artistas contemporáneos que más frecuentemente ha recurrido al minotauro como símbolo es ni más ni menos que Pablo Picasso, que proyectaba en la figura del minotauro su propia experiencia vital.

Pero sigamos con los protagonistas del mito. Minos, el rey, representa el príncipe sabio y bondadoso, mientras que el animal al que se enfrenta y quiere encerrar para siempre simboliza la tiranía, la opresión y el desprecio por la vida humana. En la pareja protagonista, Teseo y Ariadna, tenemos por un lado la exaltación de la inteligencia femenina, en este hilo de Ariadna que la princesa entrega a su amante para que después de cumplir su misión pueda salir con vida.

Panorámica del Paraninfo durante la inauguración de la III CUMBRE DE ARTE DEL MUSEO KARURA ART CENTRE, (MKAC).

Panorámica del Paraninfo durante la inauguración de la III CUMBRE DE ARTE DEL MUSEO KARURA ART CENTRE, (MKAC).

En Barcelona existe un parque que contiene un precioso laberinto. Se conoce, precisamente, como parque del laberinto de Horta puesto que Horta es el barrio de Barcelona donde se encuentra. A la entrada de este laberinto barcelonés una inscripción invita a adentrarse a el sin temor, aun sin ayuda del hilo de Ariadna. Dice así “Entra, saldrás sin rodeo/ El laberinto es sencillo/ No es menester el ovillo/ Que dio Ariadna a Teseo”.

No hemos hablado aún de Teseo, el hombre que acaba con el Minotauro. Teseo es la fuerza ejecutora, que sin embargo carece de la inteligencia superior de Dédalo, el creador del laberinto, o de la inteligencia práctica de Ariadna, su amante, gracias a la cual puede salir con vida del envite. O sea, la inteligencia de Ariadna y Dédalo es necesaria para someter a la bestia, pero para acabar con ella también es necesaria la fuerza que aporta Teseo.

No quisiera olvidar a otra figura mitológica relacionada con el laberinto. Me refiero a Ícaro, hijo de Dédalo, el constructor, que pretendió volar demasiado alto gracias a las alas de cera que hizo su padre y que al acercarse peligrosamente al cielo que habitan los dioses cayó en picado sobre el mar, pues las alas de cera se derritieron. Ícaro es el símbolo del humano que se cree capaz de desafiar a los dioses –a las fuerzas de la naturaleza, en definitiva- con su habilidad más que con inteligencia (si fuese realmente inteligente ya no habría acometido tal desafío).

El mito del laberinto tiene tal fuerza, en la medida que nos habla de conflictos inherentes a toda la humanidad (el poder de la inteligencia humana frente a la bestialidad, la fuerza como complemento necesario de la inteligencia para reducir a las fuerzas del mal, la feminidad como inteligencia frente a la fuerza de la masculinidad, etc.) que al fin y al cabo es prácticamente irrelevante la identificación física del laberinto de Creta con el palacio de Cnossos.

Decíamos antes, al referirnos a las interpretaciones simbólicas del laberinto, que una de estas lo considera un era señalar un camino iniciático de acceso al conocimiento y a la sacralidad. Esto es lo que simboliza otro de los laberintos más famosos de la historia, el que se halla trazado sobre el pavimento de la catedral de Chartres y otras catedrales góticas francesas.

El de Chartres es de grandes dimensiones. Doce metros de diámetro y unos 200 metros de recorrido. En el centro, una placa –actualmente desaparecida- mencionaba a Dédalo, Teseo y el minotauro. Su significado real es un enigma aunque al parecer los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela seguían el trazado de este laberinto tratando de encontrar el camino que conducía hasta el centro del mismo. Esto se entendía como una metáfora de lo que es el peregrinaje por la vida, no exento de dificultades, para vencer las cuales es necesaria la ayuda y la inspiración de Dios.

Imagen de la presentación de la exposición "Laberintos del Arte".

Imagen de la presentación de la exposición “Laberintos del Arte”.

Ya que esta edición de la Cumbre de arte latinoamericano, además de presentarnos una excelente selección de obras, nos propone un acercamiento al mundo del cine, quisiera recordar que el laberinto, real o simbólico, es algo que tiene una importante proyección cinematográfica. Citaré en primer lugar El resplandor, de Stanley Kubrick (1980), donde el protagonista interpretado por Jack Nicholson se pierde en un laberinto que no es otra cosa que la propia proyección de su compleja mente laberíntica.

Originada en la novela de Umberto Eco, la película de El nombre de la Rosa (1986) también contiene una escena en a que los protagonistas se pierden en un laberinto del que solo pueden salir gracias a una argucia parecida al hilo de Ariadna.

Más recientemente (2006), el Laberinto del Fauno, de Guillermo del Toro, recupera la mítica histórica del laberinto conduciéndolo hacia la evocación del duro combate contra la tiranía.

Y acabo ya recapitulando. El arte plantea preguntas que pueden ser como laberintos intricados, sin apenas respuestas. El arte es un mundo laberíntico en si mismo, donde se juegan muchos intereses, grandes y pequeños. El arte interpreta el mito y lo recrea, para recordarnos su existencia. Esta tercera cumbre de arte latinoamericano denominada “Laberintos del Arte” nos viene a recordar todo esto y nos invita a adentrarnos en el laberinto. Hagámoslo sin temor porque como dice la inscripción del Laberinto de Horta que mencionaba antes “el laberinto es sencillo” y podremos salir de él “sin rodeo”, pero seguramente enriquecidos, habiendo incorporado una experiencia que sin duda nos llama y merece la pena.

Muchas gracias. A adentrarse en el laberinto del MKAC !

WM Schumann.

IMAGENES DE LOS FUEGOS ARTIFICIALES

II CUMBRE DE ARTE LATINOAMERICANA  MUSEO KARURA ART CENTRE  (MKAC)  “LABERINTOS DEL ARTE” Cartel de la III Cumbre de Arte Latinoamericana del Museo Karura Art Centre.  Cartel de la III Cumbre de Arte Latinoamericana del Museo Karura Art Centre.  INAUGURACION  TEXTO DE LA DIRECTORA DEL MUSEO  Bienvenidos a todos a este nuevo evento en el MUSEO KARURA ART CENTRE y, una vez más muchas gracias por acompañarme en una inauguración de estas características, demostrándome una vez más vuestro incondicional apoyo.  Hoy nos hemos reunido para celebrar la llegada a las instalaciones del museo, de 46 artistas de 23 países reunidos para participar en la III Cumbre de Arte Latinoamericana y en la inauguración de la exposición “Laberintos del Arte”; una exhibición encabezada por la artista española Beatriz Ansede Bonome, como autora del cartel, pero en la que cada uno de los artistas que la componen tiene el rol de protagonista. Imagen de la llegada al museo de los asistentes a la inauguración.  Imagen de la llegada al museo de los asistentes a la inauguración.  Organizar un evento de estas características, he de reconocerlo, es complicado pero cuando se ve el resultado, de todo el trabajo realizado entre bambalinas, no puede ser más satisfactorio y alentador; aunque, también, soy consciente de que me esperan semanas de trabajo promocionando la exposición y las trayectorias de todos los artistas que participan en ella que, confiando en mi y aceptando mi invitación, se han querido sumar a esta fiesta del arte.  Con su participación dejan constancia de que, además de ser personas con grandes dosis de creatividad, son seres humanos sensibles y de que, en un mundo lleno de prejuicios, barreras y muros ellos son capaces de destruirlos a través del arte. Fotografía del público, en la Sala principal, dirigiéndose al Paraninfo.  Fotografía del público, en la Sala Principal, dirigiéndose al Paraninfo.  Apuntalan, pues, uno de los objetivos de esta cumbre artística que no es otro que el de demostrar y dejar constancia que, salvo para los miopes, el arte es un elemento aglutinante y de cohesión; un nexo de unión que derriba paredones y fronteras ideológicas, religiosas, políticas, físicas, sociales y personales que otros muchos se empeñan en levantar.  Esta es, sin duda alguna, una de las singularidades más importantes y gratificantes de la actividad creadora y creativa y, por ende, de la gestión museística. Instantánea de la inauguración de la exposición "Laberintos del Arte".  Instantánea de la inauguración de la exposición “Laberintos del Arte”.  Por último y teniendo a mi lado a un orador y experto en arte de la talla de WM SCHUMANN, lo más sensato por mi parte es cederle ya la palabra él y que nos deleite con el contenido de su conferencia.  Gracias, de nuevo, a todos los presentes en este Paraninfo y, en especial, a mi familia y amigos más íntimos por su tolerancia y su renuncia; por ese tiempo que les correspondía y que les he robado para poder preparar y organizar la III Cumbre Latinoamericana del MKAC. Imagen del aforo en el Paraninfo del museo.  Imagen del aforo en el Paraninfo del museo.  CONFERENCIA INAUGURAL DE LA III CUMBRE DE ARTE LATINOAMERICANA DEL MUSEO KARURA ART CENTRE, IMPARTIDA POR WM SCHUMANN.  “LABERINTOS DEL ARTE”  Museo Karura Art Centre, 12 de octubre de 2013  Hace pocas semanas participábamos de la celebración del quinto aniversario del Museo Karura Art Centre y hoy volvemos a encontrarnos en esta casa, que no para de crecer, para celebrar la apertura de la Tercera Cumbre de Arte Latinoamericana. Dos hitos importantes por los que el staff del MKAC, con Ina Karura a la cabeza, y los mandos merece nuestra felicitación, nuestro apoyo y nuestra admiración. Porque, al fin y al cabo, estas celebraciones no son más que la proyección de una actividad expositiva y de promoción del arte en Second Life que se lleva a cabo de forma persistente y sin tregua. Fotografía del desarrollo de la presentación.  Fotografía del desarrollo de la presentación.  Buena prueba de ello es la cantidad de avisos que recibimos anunciando exposiciones y actividades. A la que te retrasas y se te pasa una, ¡zas!, ya llega el anuncio de la siguiente actividad.  “Laberintos del Arte” es el titulo genérico que se ha querido dar a esta tercera cumbre. Los de las dos anteriores eran algo mas explícitos: “Compartiendo Arte” y “Viajeros del Arte”. Recordemos los datos de esta edición de la cumbre, porque nos darán idea de su envergadura: 46 artistas reales de 21 países latinoamericanos, además de España y Portugal.  ¿Por qué “Laberintos del Arte”? Nos dice la organización que de esta forma desean brindar al público la ocasión no sólo de visualizar obras de arte producidas en real, sino, asimismo, la de inducirle a comprender y sentir el mundo de todos aquellos que dedican sus vidas a la creatividad y a actividades que posibilitan su exhibición.  El nombre de esta cumbre, sigue diciendo la organización, “está en consonancia con los títulos de las dos anteriores, (que nos hablaban de compartir y de viajes), y hace referencia a los dédalos y, en muchas ocasiones, enredosas y complicadas relaciones entre artistas y gestores de museo y galerías; los encuentros y desencuentros que acontecen en el backstage antes de que los cuadros estén ante la mirada de los espectadores; unas situaciones que, en la mayor parte de las ocasiones, son solventadas en aras de un bien común: el arte”.  Imagen del aspecto que ofrecía la sala en la que se realiza la inauguración.  Imagen del aspecto que ofrecía la sala en la que se realiza la inauguración.  Podríamos hablar mucho sobre todo esto, sobre la complejidad del mundo del arte y sus procesos, al mismo tiempo que sobre otro de los significados de “Laberintos del Arte”: “los diferentes estados ánimos, las incertidumbres, los desasosiegos, los anhelos y los desazones que anidan en el alma de los pintores desde el instante en que sienten la pulsión de ponerse a trabajar, los que aparecen durante la gestación de una obra de arte y los que emergen desde que la obra está concebida hasta que es mostrada.”  El tema del laberinto es sin duda alguna un tema fascinante, por la cantidad de simbolismos que encierra. Dice Juan Eduardo Cirlot en su imprescindible diccionario de símbolos que el laberinto es una construcción o un jardín de complicada estructura y de la cual, desde el interior, es muy difícil encontrar la salida.  El mismo autor cita a continuación los jardines legendarios de la antigüedad, como el de Egipto, descrito por ese fascinante viajero que era Plinio el viejo, o los de Creta que ha transcendido al ámbito mitológico, como no tardaremos en comentar.  Antes de hacerlo me gustaría recordar dos de las interpretaciones simbólicas del laberinto -los laberintos- aducidas por el propio Cirlot. La de Diel, por ejemplo, quien ve en el laberinto el inconsciente, el error y el alejamiento de la fuente de la vida en la medida en que adentrarse en él significa perder la posibilidad de volver al punto de partida. Por su parte, la interpretación simbólica de Mircea Eliade señala que la misión esencial del laberinto era señalar un camino inciático de acceso al conocimiento y a la sacralidad, camino no exento de pruebas y dificultades, como la lucha contra dragones, minotauros y seres perversos y malignos.  Vamos con el anunciado comentario sobre el mítico laberinto de Creta y para ello empezaremos recordando su “historia”: el rey Minos quiso encerrar para siempre a una criatura terrible, el minotauro, cuerpo humano y cabeza de toro, y para ello encargó a un sabio constructor, Dédalo, que levantase una estructura de la que la bestia no pudiera salir nunca jamás si no era con ayuda. Pero, ¡oh desgracia¡ el animal se alimentaba de la carne y la sangre de bellas doncellas y apuestos jóvenes. Siete de ellos fueron ofrecidos por los atenienses al rey Minos como sacrificio. Entre las desdichadas víctimas se encontraba un tal Teseo, que, solo llegara Creta, cautivó con su belleza a la princesa Ariadna, hija del rey Minos.  Fotografía del evento.  Fotografía del evento.  Surgen así los amores de Teseo y Ariadna. Esta propone a Teseo acabar de una vez para siempre con el minotauro y así Ariadna entrega a Teseo un ovillo que este ató por un extremo a la entrada del laberinto, con la finalidad de encontrar la salida una vez sacrificada la bestia. Teseo lo consiguió, pudo salir del laberinto y encontrar sano y salvo a Ariadna.  Es interesante fijarse en los protagonistas de este mito puesto que representan figuras arquetípicas. Dédalo, el constructor, es el sabio creador de enigmas y dominador de secretos inalcanzables para la mayoría de los humanos cuya inteligencia es capaz de poner a buen recaudo (pero no aniquilar) al minotauro. Este, mitad humano mitad animal salvaje, ni más ni menos que un toro bravo, representa la antítesis de Dédalo. Es el predominio del instinto animal sobre la inteligencia, de las pasiones frente a la racionalidad. Uno de los artistas contemporáneos que más frecuentemente ha recurrido al minotauro como símbolo es ni más ni menos que Pablo Picasso, que proyectaba en la figura del minotauro su propia experiencia vital.  Pero sigamos con los protagonistas del mito. Minos, el rey, representa el príncipe sabio y bondadoso, mientras que el animal al que se enfrenta y quiere encerrar para siempre simboliza la tiranía, la opresión y el desprecio por la vida humana. En la pareja protagonista, Teseo y Ariadna, tenemos por un lado la exaltación de la inteligencia femenina, en este hilo de Ariadna que la princesa entrega a su amante para que después de cumplir su misión pueda salir con vida.  Panorámica del Paraninfo durante la inauguración de la III CUMBRE DE ARTE DEL MUSEO KARURA ART CENTRE, (MKAC).  Panorámica del Paraninfo durante la inauguración de la III CUMBRE DE ARTE DEL MUSEO KARURA ART CENTRE, (MKAC).  En Barcelona existe un parque que contiene un precioso laberinto. Se conoce, precisamente, como parque del laberinto de Horta puesto que Horta es el barrio de Barcelona donde se encuentra. A la entrada de este laberinto barcelonés una inscripción invita a adentrarse a el sin temor, aun sin ayuda del hilo de Ariadna. Dice así “Entra, saldrás sin rodeo/ El laberinto es sencillo/ No es menester el ovillo/ Que dio Ariadna a Teseo”.  No hemos hablado aún de Teseo, el hombre que acaba con el Minotauro. Teseo es la fuerza ejecutora, que sin embargo carece de la inteligencia superior de Dédalo, el creador del laberinto, o de la inteligencia práctica de Ariadna, su amante, gracias a la cual puede salir con vida del envite. O sea, la inteligencia de Ariadna y Dédalo es necesaria para someter a la bestia, pero para acabar con ella también es necesaria la fuerza que aporta Teseo.  No quisiera olvidar a otra figura mitológica relacionada con el laberinto. Me refiero a Ícaro, hijo de Dédalo, el constructor, que pretendió volar demasiado alto gracias a las alas de cera que hizo su padre y que al acercarse peligrosamente al cielo que habitan los dioses cayó en picado sobre el mar, pues las alas de cera se derritieron. Ícaro es el símbolo del humano que se cree capaz de desafiar a los dioses –a las fuerzas de la naturaleza, en definitiva- con su habilidad más que con inteligencia (si fuese realmente inteligente ya no habría acometido tal desafío).  El mito del laberinto tiene tal fuerza, en la medida que nos habla de conflictos inherentes a toda la humanidad (el poder de la inteligencia humana frente a la bestialidad, la fuerza como complemento necesario de la inteligencia para reducir a las fuerzas del mal, la feminidad como inteligencia frente a la fuerza de la masculinidad, etc.) que al fin y al cabo es prácticamente irrelevante la identificación física del laberinto de Creta con el palacio de Cnossos.  Decíamos antes, al referirnos a las interpretaciones simbólicas del laberinto, que una de estas lo considera un era señalar un camino iniciático de acceso al conocimiento y a la sacralidad. Esto es lo que simboliza otro de los laberintos más famosos de la historia, el que se halla trazado sobre el pavimento de la catedral de Chartres y otras catedrales góticas francesas.  El de Chartres es de grandes dimensiones. Doce metros de diámetro y unos 200 metros de recorrido. En el centro, una placa –actualmente desaparecida- mencionaba a Dédalo, Teseo y el minotauro. Su significado real es un enigma aunque al parecer los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela seguían el trazado de este laberinto tratando de encontrar el camino que conducía hasta el centro del mismo. Esto se entendía como una metáfora de lo que es el peregrinaje por la vida, no exento de dificultades, para vencer las cuales es necesaria la ayuda y la inspiración de Dios.  Imagen de la presentación de la exposición "Laberintos del Arte".  Imagen de la presentación de la exposición “Laberintos del Arte”.  Ya que esta edición de la Cumbre de arte latinoamericano, además de presentarnos una excelente selección de obras, nos propone un acercamiento al mundo del cine, quisiera recordar que el laberinto, real o simbólico, es algo que tiene una importante proyección cinematográfica. Citaré en primer lugar El resplandor, de Stanley Kubrick (1980), donde el protagonista interpretado por Jack Nicholson se pierde en un laberinto que no es otra cosa que la propia proyección de su compleja mente laberíntica.  Originada en la novela de Umberto Eco, la película de El nombre de la Rosa (1986) también contiene una escena en a que los protagonistas se pierden en un laberinto del que solo pueden salir gracias a una argucia parecida al hilo de Ariadna.  Más recientemente (2006), el Laberinto del Fauno, de Guillermo del Toro, recupera la mítica histórica del laberinto conduciéndolo hacia la evocación del duro combate contra la tiranía.  Y acabo ya recapitulando. El arte plantea preguntas que pueden ser como laberintos intricados, sin apenas respuestas. El arte es un mundo laberíntico en si mismo, donde se juegan muchos intereses, grandes y pequeños. El arte interpreta el mito y lo recrea, para recordarnos su existencia. Esta tercera cumbre de arte latinoamericano denominada “Laberintos del Arte” nos viene a recordar todo esto y nos invita a adentrarnos en el laberinto. Hagámoslo sin temor porque como dice la inscripción del Laberinto de Horta que mencionaba antes “el laberinto es sencillo” y podremos salir de él “sin rodeo”, pero seguramente enriquecidos, habiendo incorporado una experiencia que sin duda nos llama y merece la pena.  Muchas gracias. A adentrarse en el laberinto del MKAC !  WM Schumann.

MKAC: CONMEMORACIONES Y CELEBRACIONES

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