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Museo Karura Art Centre (MKAC)

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MUSEO KARURA ART CENTRE

(MKAC)

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

8 de marzo de 2013

Logotipo del Museo Karura Art Centre, (MKAC).

Logotipo del Museo Karura Art Centre, (MKAC).

“ARTE FEMENINO: CONCEPTUALIZACION (PERVERSA) DEL ARTE”

El arte siempre se ha entendido como una forma de expresión ligada, muy estrechamente, a la humanidad y cuya producción está unida a los conceptos de creatividad y pensamiento; es por ello por lo que cuesta creer que, según el criterio de la mitad de la población mundial de épocas pasadas, la mitad de los seres humanos haya carecido sistemáticamente de esas cualidades.

Nos referimos a una mitad, formada por varones, que estimaban que el lugar adecuado para la otra mitad, las mujeres, era el ámbito doméstico; una mitad a la que, por lo tanto, se la privaba de uno de los bienes más preciados de la condición humana: la libertad. Una libertad necesaria, también, en la esfera de lo artístico como una de las bases más esenciales de la misma.

Quizás en este último concepto esté el quid de la cuestión, el punto de inflexión que hasta hace muy pocas décadas ha separado, a lo largo de la historia, a las mujeres artistas de sus colegas varones. Una ausencia de libertad que las privó de acceder, en igualdad de condiciones,  al mundo de las artes; a excepción, claro está, de aquellas artes “menores” como pueden ser la textil, la orfebrería o la cerámica, por poner algunos ejemplos, y que sospechosamente son “artes” que suelen tener relación con el bien hacer doméstico, el relativo a los hijos, a los maridos y, en definitiva,  al de una sociedad en la que, fuera de esos espacios, las mujeres eran invisibles.

Superadas, en parte, esas épocas y aquellas mentalidades, nos encontramos ante un nuevo paradigma que muchos definen como “arte femenino”, estableciendo, ya a priori con esta denominación, una discriminación por sexo en relación al conjunto de los artistas basada en cuestiones genéticas y distorsionando una conceptualización generalista y no sexista de cualquier tipo de manifestación y actividad artística.

Por mucho que se haya querido normalizar la entrada y la permanencia de las mujeres en las distintas esferas del arte, seguimos estableciendo diferenciaciones; distinciones que perpetuamos a través del lenguaje, ya sea de manera consciente o inconsciente.

Hablar de “arte femenino” es diseccionar la producción artística por sexos; inducir a pensar que la creatividad, la sensibilidad y la emotividad no son patrimonio de ambos los sexos por igual y que aptitudes como el raciocinio, pensamiento e inteligencia, que también son características óptimas en cualquier artista, sólo pertenecen o son inherentes a uno de ellos.

En un siglo en el que este hecho nos parece inconcebible, una vez más, la apariencia es traicionada por la utilización cuanto menos incorrecta del lenguaje. Una incorrección que pone de manifiesto la negación a asumir lo empíricamente demostrado por científicos y estudiosos: mujeres y hombres son intelectual y emotivamente iguales. Así, pues, ser sensible o lógico, emotivo o racional depende de variables ajenas a las genéticas y biológicas.

Por otro lado, más allá de la casuística genética de la producción artística denominada, equivocadamente, femenina, existe una perversión más inquietante cuando se habla de “arte femenino”. Es una perversión más preocupante porque se fundamenta en la interiorización colectiva de que existe un arte propio y genuino femenino y, por lo tanto, dicha interiorización se configura como una creencia psicológicamente aceptada y asumida y, en cierta medida, estigmatizante cuando no peyorativa y despectiva en algunos círculos primordialmente machistas y todavía entroncados a pensamientos  pasados.

Si defendemos la igual entre mujeres y hombres en el mundo del arte, si pedimos la misma consideración y respeto hacia el arte realizado por las artistas que el que ya posee el ejecutado por los artistas y, además, si afirmamos que el arte no está subordinado a planteamientos genéticos ni biológicos, pensar en un “arte femenino” no tiene ninguna razón de ser. Mucho menos para todos aquellos que estamos convencidos de que la igualdad radica, precisamente, en la ausencia de diferencias por cuestiones de sexo y de género y, hasta donde la memoria alcanza y el conocimiento lo constata, nadie ha escrito, hablado o defendido un “arte masculino”.

Una expresión, esta última, que resultaría chocante y sorprendente en siglos pasados y en el actual; se consideraría una reiteración “obvia” puesto que nadie ha cuestionado nunca que todas actuaciones implícitas al mundo del arte estuvieran copadas por la presencia únicamente masculina.

Aunque pueda parecer lo contrario, lo planteado en este texto no entra en contradicción con la creencia de que no fuera necesario referirse, en décadas pasadas, a la producción de obras de arte realizadas por mujeres con la expresión “arte femenino”. Mujeres artistas, bueno es recordarlo, que rompieron barreras y trabas sociales a base de esfuerzo y tesón para introducirse en un mundo de hombres; mujeres que sólo gracias a su tenacidad, individual y colectiva, accedieron a mostrar su obra y, por ende, su talento en museos y galerías y que abrieron el paso para que otras pudieran hacerlo tras ellas.

Para quien piense lo contrario, puntualizar que no sólo ha sido necesario acuñar la expresión “arte femenino” sino, también, imprescindible y obligatorio para dejarse sentir y hacerse ver tras siglos de arrinconamiento, silencio obligatorio e invisibilidad; indispensable para despertar conciencias y resquebrajar prejuicios machistas desde la diferenciación y llegar a través de ella a la tan ansiada igualdad.

Sin embargo, a pesar de ello o precisamente por ello, es necesario ahora abrir una nueva etapa, sin olvidarse de resolver reivindicaciones aún no conseguidas, y luchar contra la perversidad, intencionada o no, que encierra la utilización del lenguaje para conseguir, no muy a largo plazo, centrarnos en la esencia, o lo que es lo mismo, en el arte, independientemente del sexo y género de quien lo genere.

Enlaces a los actos organizados en el MUSEO KARURA ART CENTRE, (MKAC), en el “Día Internacional de la Mujer”

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: 8 DE MARZO DE 2012

https://mkac.wordpress.com/2012/03/06/dia-internacional-de-la-mujer-8-de-marzo-de-2012

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: EXPOSICIÓN “MUJER, ARTE Y PODER”, (8 de marzo 2011).

https://mkac.wordpress.com/2011/06/16/dia-internacional-de-la-mujer-exposicion-mujer-arte-y-poder

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: PINTORAS SIGLO XX Y XXI, (8 de marzo 2011).

https://mkac.wordpress.com/2011/05/14/3541

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: PINTORAS SIGLO XVI, XVII, XVIII, XIX y XX, (8 de marzo 2011).

https://mkac.wordpress.com/2011/05/13/3394

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: MUJERES INFLUYENTES EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO INTERNACIONAL, (8 de marzo 2011).

https://mkac.wordpress.com/2011/05/12/3496

VIDEO DE LA EXPOSICION “MUJER, ARTE Y PODER”, (Dirección Ketk Petrov y voz en off de la escritora Rosa Montero, 8 de marzo 2011).

http://www.youtube.com/watch?v=OWQgqJXnU0k

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