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Museo Karura Art Centre (MKAC)

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8 DE MARZO DE 2009

Un poco de historia…

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían “libertad, igualdad y fraternidad” marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

Ésta es una celebración que las Naciones Unidas declararon en el año 1975, pero que tiene sus orígenes en el año 1908 en Nueva York. A comienzos de siglo, muchas mujeres se incorporaron al trabajo en las fábricas en unas condiciones muy duras: jornadas laborales interminables, de doce y más horas, recibiendo salarios inferiores a los de los hombres.

A medida que las mujeres se iban incorporando al mundo laboral, se hacía más evidente que aquella situación no era justa, y poco a poco empezaron a organizarse. Una de las protestas reivindicando mejores condiciones laborales fue la que protagonizaron las trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en Estados Unidos.

Era el 8 de marzo de 1908 y las trabajadoras se encerraron en el interior para pedir que se les redujera su jornada laboral a 10 horas. El propietario de la fábrica decidió incendiar el edificio para hacerlas salir de allí, pero el resultado fue de 129 trabajadoras muertas.

Estos son los hechos puntuales, que nos sirven de referencia concreta para conmemorar este día, pero el 8 de marzo es mucho más que la celebración de unos hechos concretos: es una jornada de reflexión para todos, mujeres y hombres, sobre el largo camino que las primeras han tenido que recorrer para ver reconocidos sus derechos.

“¡NOSOTRAS TAMBIÉN EXISTIMOS!”

Como ya anuncia el título de esta nueva exposición, el 50% de la Humanidad también existe en un mundo creado, regido y enfocado hacia el otro 50%: el masculino.

Aunque por suerte para todos, mujeres y hombres, los avances hacia la igualdad son cada día más notorios, el camino no está todo realizado y la igualdad total de ambos sexos aún no se ha conseguido.

Según la opinión de tres sociólogos consultados por la Dirección del MKAC, un baremo indicativo del momento en que la total igualdad entre mujeres y hombres se ha logrado llegará cuando una mujer ocupe la Presidencia de los EE.UU. de América.

La actualidad ha puesto de manifiesto que las mujeres están cerca de conseguir ese objetivo, por lo que por un lado deben estar satisfechas de los resultados de sus reivindicaciones y luchas pero, por otro, no deben cejen en su empeño y continuar solicitando y exigiendo el papel que les corresponde en la sociedad.

Cartel de la exposición organizada por el MKAC.

La exposición “NosotrAs También Existimos” que desde hoy, día 6 de marzo de 2009, podeis contemplar en la Sala Van Gohg y Sala Rubens del Museo Karura Art Centre pretende varios objetivos y por eso se ha desglosado en dos secciones: una de fotografías y otra de pintura.

Uno de ellos, el elemental y principal, rendir un pequeño homenaje a las mujeres; a todas ellas. A las que existieron hace años y que con su conducta y determinación marcaron hitos en una sociedad más hostil contra la emancipación femenina y a las que existen ahora en estos momentos y que continúan con la labor de las anteriores.

Otro de ellos el mostrar la importancia de las mujeres en el mundo pictórico aunque sólo sea como modelos de artistas masculinos. Sin embargo, esa aparente intrascendencia de su papel de modelos debe llevarnos a una reflexión: ¿quién perdería su tiempo y dedicaría el más mínimo esfuerzo a pintar sobre aquello que no admira o sobre lo que no reconoce su mérito, aunque sólo sea de una forma inconsciente?

Un objetivo más es contestar a la anterior pregunta con un recorrido sobre distintas actividades realizadas por las mujeres a lo largo de los siglos y que, si bien pueden parecer insignificantes si ahondamos un poco en su conjunto no lo son tanto. ¿Podrían los hombres disponer de tiempo suficiente para pintarlas a todas ellas o para realizar un trabajo, en un alto porcentaje meramente creativo, si sus modelos no se hubieran ocupado de las tareas en el campo, los hijos, las labores domésticas, el mantenimiento de las relaciones sociales…?

Panorámica de la exposición.

Y esa es otra finalidad más de la exposición “NosotrAs También existimos”´: mostrar a las mujeres en todas sus facetas. En las que la sociedad les ha obligado a desempeñar y en las que ellas han decidido realizar para no dejar de ser ellas mismas ni tener que renunciar del todo a sus derechos.

De ahí que la exposición haga hincapié en todas esas áreas en que las mujeres han sido esenciales, mostrándolas en todas sus facetas, (la mujer madre, la mujer amante, la mujer campesina, la mujer costurera, la mujer prostituta, la mujer autoritaria, la mujer independiente, la mujer persona que duda entre dos amores, la mujer que piensa, la mujer culta…); la mujer como representante de distintas clases sociales, (la mujer adinerada, la mujer criada, la mujer campesina, la mujer que se busca la vida en las esquinas de las calles…) y, por último, la mujer en todas sus edades, (la mujer bebé, la mujer niña, la mujer adolescente, la mujer adulta,…).

Vista de la Sala Rousseau.

“Existimos”, engloba y remarca la importancia de las mujeres en tiempos pasados y presentes de ahí que se haya elegido ese tiempo verbal.

Sirva, también, esta exposición como recordatorio y agradecimiento a los integrantes del sexo masculino.

De recordatorio para todos aquellos que han minimizado e infravalorado a las mujeres en sí mismas y la importancia de su existencia en la suya propia. De agradecimiento para aquellos varones que, ya sea por necesidad o por convencimiento, estuvieron, están y estarán luchando junto a ellas por la igualdad de los dos sexos y que avanzan a su lado compartiendo un mismo camino.

Sala Rousseus. Al fondo la Sala Courbet, sede de la exposición "Mujeres con Historia".

MANIFIESTO EMITIDO POR LA DIRECCIÓN DEL MKAC.


¡QUIERO PODER SER YO!

Quiero poder vestir prendas de color rosa sin que por ello se me llame noña.

Quiero poder irme de viaje unos días con mis amigas, dejando a mis hijos al cuidado de su padre, sin que por ello se me llame mala madre.

Quiero poder salir de noche un día, emborracharme y llegar a casa de madrugada sin que se me lame irresponsable.

Quiero poder tener la misma retribución económica laboral que un hombre sin que por ello se me llame ambiciosa.

Quiero poder enfadarme y dar un puñetazo en la mesa sin que por ello se me llame violenta.

Quiero poder abrazar y besar a mis amigos en la calle sin que por ello se me llame licenciosa.

Quiero poder vestir vaqueros ajustados y faldas y vestidos cortos sin que por ello ningún juez sentencie que merecí ser violada y me llame provocadora.

Quiero poder amar libremente a otra mujer sin que por ello se me llame “macholo”.

Quiero poder alcanzar las mismas cotas que los hombres en mi lugar de trabajo sin que por ello se me llame ambiciosa.

Quiero poder ser sensual y sexual sin que por ello se me llame facilona.

Quiero poder llorar sin que por ello se me llame llorica y sensiblona.

Quiero poder alterarme y gritar sin que por ello se me llame, misericordiosamente, “histérica”.

Quiero poder abrazar, mimar, acariciar y besar a mis hijos sin otros apelen a mi “complejo y a mi instinto maternal”.

Quiero poder besar y mimar a mi pareja sin que por ello se me llame sensible, “femenina” o sumisa.

Quiero poder sentarme en el sofá, con el mando a distancia del televisor cerca, y leer tranquilamente la prensa mientras mi pareja friega la loza, pasa la aspiradora o limpia el polvo sin que por ello se me llame esclavista ni vaga.

Quiero poder que me cedan el paso al entrar en un recinto, que separen mi silla y que me ayuden a poner el abrigo sin que por ello se me llame antigua.

Quiero poder reírme a carcajadas sin que por ello se me llame maleducada.

Quiero poder ser independiente para tomar las riendas de mi vida sin que otros se crean con derecho a pedirme explicaciones sobre lo que decido hacer o no hacer.

Y… quiero poder ser libre, sobre todo quiero poder ser libre, de la misma forma en que lo es el otro 50% de la humanidad.

A lo largo de la exposición se emiten comunicados y realizan distintas actividades en torno a ella y, por lo tanto, al rol de la mujer en la sociedad: charlas, visitas guiadas, emisión de vídeos, tertulias…

La exposición se complementa con otra sobre la influencia de la mujer en la Historia de la Humanidad y que se ubica en la Sala Courbet. (Ver Exposiones Fondo Museo: “Mujeres con Historia”.)

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