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Museo Karura Art Centre (MKAC)

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DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS

                                                                       2009

MUSEO DEL PRADO

1.- INTRODUCCIÓN

Es una de las grandes pinacotecas del mundo dedicada, casi exclusivamente a pintores de los siglos XVI al XIX. Entre sus paredes alberga las mejores colecciones que existen, mundialmente, de Velázquez, Goya, Rubens y Tiziano a las que hay que añadir las de Murillo, El Greco, Rafael, Zurbarán, El Bosco, José Ribera, Veronesse, Tintoretto y Rafael.

Museo del Prado, (Madrid).

El proyecto actual de este museo fue aprobado, en el año 1786, por Carlos III y su recuperación se inició en 1818, bajo el reinado de Fernando VII

Es inaugurado el 9 de noviembre de 1819 como “Museo Real de Pinturas”, su primera denominación.

2.- ORÍGENES

El Museo del Prado, una de las pinacotecas más importantes del mundo, debe su nombre al empeño del monarca español Carlos III de convertir adornar y activar la zona madrileña comprendida entre Cibeles y Atocha; zona llamada en aquella época “Salón del Prado” y después “Paseo del Prado”. Una amplia superficie con la que el rey, con su proyecto de edificación y urbanización, quiso dotar a la capital del reino y de esta forma elevarla a la categoría de otras importantes capitales europeas.

Imagen de los orígenes del Museo del Prado.

El proyecto real consistía en la creación, en esa área, de tres grandes y majestuosos edificios destinados a la Ciencia y que, asimismo, fueran la sede del Gabinete y Museo de Ciencias Naturales: el Museo, en el que se estudiaría la naturaleza inerte; el Botánico, destinado a estudiar la naturaleza viva y el Observatorio Astronómico.

Sin embargo, sólo el destino del Botánico fue una realidad.

3.- HISTORIA

El “Museo Real de Pinturas”, primer nombre del hoy Museo del Prado, se inaugura el 19 de noviembre de 1819 pero fue proyectado como gran pinacoteca española por Juan de Villanueva, uno de los arquitectos predilectos de Carlos II, y aprobado por el monarca en el año 1786.

Las obras del edificio se desarrollaron bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV, siendo casi terminado a principios del siglo XIX.

Sin embargo, las consecuencias de la guerra se dejaron sentir en su evolución ya que fue destinado a cuartel de caballería y las planchas de plomo de sus tejados fueron fundidas para fabricar balas.

La recuperación del edificio, con fines museísticos, tiene lugar a partir del año 1918 con nuevos diseños que partían del realizado por Villanueva y teniendo en la figura de la reina, Isabel de Braganza, una fuerte valedora e impulsora del museo. Al año siguiente, en su inauguración se exhibieron algunas de las mejores piezas de las Colecciones Reales Españolas.

La creación del Museo del Prado se debe, sobre todo, a la afición coleccionista de los reyes españoles y, por lo tanto, siempre influenciada por los gustos personales de estos y por la red de alianzas y enemistades políticas con otros monarcas. Este hecho origina que la colección pictórica sea magnifica en relación a algunos artistas y estilos artísticos pero que, en relación a otros, haya lagunas.

4.- SEDES

4.1.- EL EDIFICO VILLANUEVA

Fue diseñado por Juan de Villanueva como un edificio alargado siguiendo el eje de una luminosa galería, que remata en el centro por tres cuerpos: dos cubos en los extremos de la galería y una edificación de planta basilical en su eje central.

La fachada de acceso principal orientada hacia el Museo del Prado, destaca en planta y alzado por un gran pórtico de seis columnas de orden toscazo, una cornisa, un entablamento y un ático que remata esta parte. En su parte posterior, termina en forma semicircular adoptando forma basilical.

Edificio Villanueva.

Posee dos plantas de altura que, a finales del siglo XIX se dividió en dos pisos: el inferior dedicado a la Sala de Juntas, (actual recibidor), y la planta superior, (la Sala 12).

Las galerías laterales tienen dos plantas de altura: la superior, con una galería de columnas jónicas, y la inferior, con ventanales alargados rematados en arco de medio punto.

En la fachada norte, se puede apreciar un pórtico con dos columnas jónicas sobre las que se ajusta un entablamento liso.

La primera ampliación del Museo del Prado se realizó en el año 1918 y consistió en extender el edificio por detrás; la segunda se realiza en los años cincuenta para añadirle una fila de salas; la siguiente ampliación se efectúa en los años sesenta y se realiza para cerrar los patios y convertirlos en salas. La reciente ampliación del  edificio se realiza añadiendo al edificio otros edificios del entorno; el Casón del Buen Retiro y el palacio de Villahermosa, (de 1985 a 1989).

4.2.- EL CASÓN DEL BUEN RETIRO

Se encuentra situado en la madrileña calle de Felipe IV y fue construido en el año 1637 por el arquitecto Alonso de Carbonell. Fue concebido como el “Salón de Bailes” del palacio que tras la Guerra de la Independencia, (1808-1814), fue destruido parcialmente por las tropas francesas.

Durante el siglo XIX se le asignó diferentes usos y en el siglo XX ya fue utilizado como sala de importantes exposiciones. Queda adscrito al Museo del Prado en el año 1971, con la colección correspondiente al arte del siglo XIX.

Casón del Buen Retiro.

Sin embargo el “Casón”, como es conocido este edificio tiene poco atractivo para el publico al estar separado y alejado del edificio principal del Museo del Prado. Esta situación cambia cuando es el lugar elegido para exponer “El Guernica” de Picasso y otras obras muy representativas de la vanguardia española hasta su traslado al Museo Reina Sofía.

Actualmente “El Casón alberga la Biblioteca del Museo abriendo sus puertas, tras una renovación, en el año 2009. Su fondo bibliográfico cuenta con magníficos libros de pintura, artes decorativas, escultura, dibujos, catálogos de exposiciones y un importante fondo antiguo.

4.3.- EL EDIFICIO LOS JERÓNIMOS

En el año 2009 se culmina la mayor ampliación del Museo del Prado de la mano del arquitecto Rafael Moneo que, aunque no supuso cambios sustanciales en el edificio Villanueva, ha servido para crear un espacio que atiende las crecientes necesidades del museo.

La ampliación de realiza mediante una prolongación hacia el Claustro de la Iglesia de los Jerónimos y se adhiere al edificio principal a través de una estancia subterránea que “une” la Calle Ruiz de Alarcón y el Paseo del Prado.

Edificio Los Jerónimos.

El llamado “Cubo de Moneo” consiguió liberar 25 de las salas del Edificio Villanueva con lo que, según los responsables del museo, se incrementan en un 50% las obras que pueden ser mostradas en el edificio principal. Además, dotan al museo de un amplio vestíbulo, bar-restaurante, taquillas, tienda, un nuevo auditorio, sala de conferencias, zonas para restauración y almacenes, salas de escultura y de dos salas dedicadas a exposiciones temporales.

El “Cubo de Moneo” es inaugurado el 30 de octubre del año 2007.

4.4.- EL EDIFICIO ALDEASA

Está situado junto al Claustro de los Jerónimos y pertenece al Patrimonio del Estado.

Se trata de un edificio de oficinas de fachada moderna adscrito al Museo del Prado en el año 1997 con la finalidad de albergar las oficinas del museo, hasta entonces situadas en el Edificio de Villanueva.

Edificio Aldeasa.

La instalación de las oficinas en este edificio posibilitó que quedaran liberadas once de las salas del edificio principal del museo que, en su mayor parte, se dedican a exponer obras de Goya, Maella y Paret.

4.5.- EL PALACIO DE LOS ÁGUILAS

Es una edificación de líneas sobrias, con escasa decoración en la fachada y con tres escudos sostenidos por águilas; tiene, además, dos pisos con un patio y su arquitectura es la típica de las casas señoriales abulenses de la época.

Edificio de Los Águilas.

Conocido, también, como Casa de Miguel de Águila, este edificio abulense fue construido en 1.546 y adquirido en el año 1901 por el duque de Valencia, Don José María de Narváez.

Fue legado al estado, con todo su contenido, para instalar un museo en el año 1983 y adscrito al Museo del Ávila, en el año 1992; posteriormente cambió su adscripción al Museo del Prado, gracias a un convenio entre la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Educación y Cultura.

El Palacio de los Águilas es la primera sede del Museo del Prado fuera de Madrid y está destinado a acoger el Centro de Gestión de Depósitos.

4.6.- EL SALÓN DE LOS REINOS

Denominado “Salón de los Reinos” o de los “Embajadores, porque era el lugar en que el rey recibía a los dignatarios extranjeros, el edificio corresponde al ala principal, (norte), del antiguo Palacio del Buen Retiro y se concibió para albergar los grandes cuadros encargados por el rey Felipe IV a los grandes pintores de la época, (Velásquez, Zurbarán, Maino, Juan Bautista…).

Edificio Salón de los Reinos.

Tras ser destruido, casi en su totalidad, se repara ara destinarlo a albergar el Museo del Ejército pero, cuando el “Salón de los Reinos” se adscribe al Museo del Prado, en la década de los noventa del siglo XX, el Museo del Ejército es trasladado al Alcázar de Toledo.

Aún pendiente de rehabilitación, su destino es acoger exposiciones temporales y la exhibición de obras de la colección permanente del Museo del Prado.

5.- COLECCIONES

El principal atractivo de la colección artística del Prado es la amplia presencia de grandes maestros de la pintura como, por ejemplo, Velásquez, Goya, Rubens, Tiziano, Murillo, Zurbarán, El Greco, Rafael, Tintoretto…

El núcleo más importantes de obras procede de las Colección Real que se ha ido complementando con posteriores aportaciones que desdibujan su trayectoria inicial en la que es, sobre todo, el gusto de los reyes españoles, grandes aficionados al arte, la que la han marcado y trazado.

La colección del Museo del Prado esta enfocada en diferentes secciones que ilustran el arte pictórico correspondiente a cada una de ellas: la pintura española, la pintura italiana, la pintura flamenca, la pintura francesa, la pintura alemana, la pintura holandesa y la pintura británica.

5.1.- PINTURA ESPAÑOLA

Esta compuesta, aproximadamente, por un total de 4.900 piezas y es la más nutrida; también es la más importante tanto desde el punto de vista numérico como en relación a la calidad de sus obras y está considerada, a nivel mundial, como la más importante.

"La Condesa de Chinchón", (1795-1797), de Francisco de Goya.

Abarca murales románicos del siglo XII hasta finales del XIX; una rica colección de pintura gótica representada tanto por autores anónimos como por pintores de renombre internacional, (Juan de Flandes, Bartolomé de Bermejo, Berruguete…); un fondo del Renacimiento español que incluye nombres de la talla de Juan de Juanes, Pedro Machuca, Juan Correa de Vivar o El Greco; el Barroco es el periodo de mayor brillantez de la pintura española ya que dispone de obras de Velázquez, Ribera, Zurbarán, Murillo, Carrera, Maíno, y Antonio de Pereda entre otros.

"Las Meninas", (1656), de Diego de Velázquez. Cuadro también conocido por el nombre de "La Familia de Felipe IV".

De la pintura del siglo XVIII hay que destacar la obra de Goya, (pinturas negras, grabados y dibujos), y la del mejor pintor del Rococó: Luis Paret.

Ya en el siglo XIX, la colección española del Museo del Prado incluye casi 3.7000 obras del período neoclasicista hasta Sorolla.

5.2.- PINTURA ITALIANA

La colección de pintura italiana del Museo del Prado consta de más de 1.000 obras y, aunque tiene algunas lagunas, es la más importante después de la pintura española, tanto por su extensión como por su calidad hecho que la convierte en una de las más atractivas del Museo.

"Moisés salvado de las aguas", (1580*), de Paolo Veronese.

La mayoría de las obras proceden de la Colección Real, lo que da lugar a que las pintura italiana de los siglos XIV y XV esté poco representada a pesar de tener obras de grandes maestros.

De la pintura del SXVI, la escuela mejor representada es la veneciana y el pintor más emblemático Tiziano, del que el museo posee 40 obras, pero tampoco nos debemos de olvidar de las obras de grandes maestros como Bassano, Veronés, Tintoretto, Rafael, Corregio o Sebastiano del Biombo.

"La Virgen del pez", (1513), de Rafael Sanzio.

Los siglos XVII y XVIII están representados por un conjunto de pinturas más completo gracias a la Colección Real y a la presencia de artistas italianos en España.

5.3.- PINTURA FLAMENCA

El museo posee de este tipo de pintura más de 1.000 obras lo que la convierte en una de las colecciones más importantes del museo.

"El Juicio de Paris". (1638-1639), de Paul Rubens.

Gracias al rey Felipe II la Colección Real adquiere obras maestras de Jan van der Weyden, Antonio Moro, Bruegel, El Bosco o Patinar. Por ejemplo, del cuarto el museo tiene “El Jardín de las Delicias”, “El carro de heno” y “La Adoración de los Magos”; tres trípticos que proceden de la colección del rey, gran admirador de este artista.

"El vino en la fiesta de San Martín", (1565-1568*), de Pieter Bruegel el Viejo.

De relevante importancia es la serie de más de noventa obras de Rubens, sin duda la más extensa colección de este pintor, que con obras de los artistas Paul de Vos, David Teniers, Jan Bruegel de Velours y otros hacen del siglo XVII uno de los mejores representados del arte flamenco en el Museo del Prado.

5.4.- PINTURA FRANCESA

Con más de 300 obras es la cuarta colección pictórica más importante del museo y, también, una de las menos estudiadas.

"Paisaje con edificios", (1648), de Nicolás Poussin.

La etapa que va desde el siglo XVI a comienzos del siglo XIX es la que más lagunas tiene y la mejor representación artística son de los siglos XVII y XVIII.

La mayor parte de las obras de los clasicistas franceses Nicolás Poussin y Claudio de Lorena, se deben a Felipe IV y fueron utilizadas para decorar el Palacio del Buen Retiro.

"Ciego tocando la zanfonia", (1630), de Georges de La Tour.

Jean Rana, Louis-Michel van Loo o Michel-Ange Honasse son os de los pintores cuyas obras proceden de la Colección Real y de la mano del primer rey de la dinastía de los Borbones en España, Felipe IV.

5.5.- PINTURA ALEMANA

Aunque es de las colecciones menos representadas en el Museo del Prado, la calidad que las obras de pintura alemana que hay en el Museo del Prado la hacen destacar; gracias, entre otras al grupo de cuatro obras Maestras de Alberto Durero, a tres de Lucas Cranach el Viejo, a dos alegorías de Hans Baldung Grien y a una miniatura de Adam Elsheimer.

"Retrato de personaje desconocido", (1521), de Alberto Durero.

El mayor grupo de obras se debe a Antón Rápale Mengs, que fue Primer Pintor del rey Carlos III, al que se le deben numerosos retratos y algunas obras de carácter religioso.

"Cacería en honor de Fernando I en el castillo de Torgan", (1545), de Lucas Cranach.

5.6.- PINTURA HOLANDESA

La mayor parte de las obras que posee el Museo del Prado de pintura holandesa provienen de la Colección Real. Debido a los enfrentamientos entre España y la Casa de Orange, que dificultaron la adquisición de obras, la cantidad de éstas es tan sólo de 200 cuadros de pintura holandesa del siglo XVII, que fueron adquiridas en su mayoría en el siglo XVIII.

"Artemisa", (1634), de Rembrandt Harmenszoon van Rijn.

El fondo holandés incluye obras de Rembrant, Pieter Claesz, Willen Claesz, Mathias Stomer y Adriaen van Ostade entre otros; sin embargo, carece de obras de grandes maestros como Vermeer o Frans Hals.

"Bodegón con vaso de plata y reloj" de Willen Claesz Heda.

5.7.- PINTURA BRITÁNICA

La histórica rivalidad entre España y Reino Unido, el poco contacto entre sus familias reinantes y la ausencia de matrimonios de Estado, hace que la colección del Museo del Prado, concerniente a esta escuela, sea poco amplía debido a los hechos mencionados.

"Escena pompeyana", (1868), Lawrence Alma-Tudema. Cuadro conocido, también, por el nombre de "La siesta".

Sin embargo, aunque poco extensa, la representación de pintura británica que posee el museo se caracteriza por ser de gran valor.

"Mrs. MacLean of Kinlochaline", (1800*), de Henry Raeburn.

Thomas Gainsborough, Joshua Reinolds, George Romney, Francis Cotes, John Poner, Henry Rabum, David Roberts, Lawrence- Alma Tadema, son algunos de los artistas que forman parte del fondo museístico británico de la primera pinacoteca española.

6.- OTRAS MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS DEL PRADO.

La colección de escultura del Museo del Prado consta de 900 piezas, y unos 200 fragmentos, de estilo clásico, renacentista, barroco y de los siglos XVIII y XIX y algunas obras medievales y orientales, procediendo la colección inicial, formada por obras grecorromanas de la Colección Real.

En lo referente a las artes decorativas, esta sección consta de tapices, porcelanas, armaduras, medallas, monedas, mobiliario y una notable colección de piedras duras que está considerada como una de las más importantes del mundo.

El Museo del Prado posee, además, una interesante colección de dibujos y grabados. Los primeros, alrededor de unas 8.200 obras, pertenecen a distintas escuelas del siglo XV al XIX y proceden, en su mayor parte, de las Colecciones Reales y de los que sobresalen la colección de dibujos de Goya.

Más información en: http://www.museodelprado.es/

(NOTA: Las fechas de los cuadros que aparecen con un asterisco, indican la fecha aproximada de la realización del mismo.)

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